La abeja y el abejorro

12.10.2013 21:48

Érase una vez ¡pero qué vez!

una abeja que no era normal y corriente, porque era la abeja reina. Pero era tan grande que no cabía en la colmena. En un sitio estaba la corte de los abejorros. Ellos eran feos y malos y tenían ojos avispados, pero sobre todo eran flaquísimos como palillos.

Estos abejorros sí pueden chupar sangre, porque son súper abejorros.

 

Los abejorros querían matar a la reina de las abejas, porque estaría riquísima porque como estaba tan gorda estaría llena de sangre.

Mientras tanto la abeja reina sorbía con una pajita mucha miel que había por allí cerca. Pero se puso tan gorda que las alas no la podían sostener a la pesada abeja.

En la ciudad de abejorros un muchacho fue a matar a la reina pero le absorbió tanta sangre que la dejó flaca como su pajita.

Así que la reina dio las gracias al abejorro y entró sin problemas en la colmena.

 

FIN

 

 

Inés San Antonio Boissier

febrero de 2012

8 años